Cualquier sustancia o conducta tiene el potencial de convertirse en adicción; y es la búsqueda de llenar vacíos existenciales puede tomar diversas formas. Sin embargo, es importante recordar que las adicciones son a fin de cuentas una enfermedad y hay sustancias que con mayor frecuencia se convierten en objeto de adicción, pues sus efectos en el cerebro resultan más marcados especialmente para los que tienen una cierta propensión a las conductas adictivas.